GRAVEDAD. NEWTON, EINSTEIN Y UN PASO MÁS

 

Todos sabemos de la decisiva contribución de Newton con el magno descubrimiento de las leyes de la gravedad. También sabemos de la no menos importante aportación de Einstein  al haber comprendido que gravedad e inercia surgen de un mismo fenómeno y son matemáticamente equivalentes. Einstein pone el ejemplo del ascensor: si un gran ascensor imaginario fuera estirado hacia arriba por un duende igualmente imaginario, unos ingenieros que vivieran dentro del ascensor podrían pensar que la fuerza que les atrae al suelo es la gravedad, mientras que unos observadores desde fuera verían claramente que la fuerza que les atrae al suelo no es otra que la inercia.

Con el permiso de Vd., amigo lector, que debe juzgar lo que lee, yo pienso que la concepción que expongo representa un paso más. Veamos.

Yo entiendo que la base del fenómeno gravitatorio es el efecto de torsión vibracional (un efecto torsión en cuyo origen veo una interacción de ondas). A partir del big – bang existe una inmensa expansión vibratoria del Universo. Y la gravedad no es otra cosa que el efecto frenado propio de la torsión vibracional que, de una forma prodigiosamente ordenada, ejercen determinadas ondas. O sea que la torsión frena la expansión. Y este efecto torsión y consiguiente frenado lo explica todo. Es el origen de la partícula, es decir de la expresión material, es el origen de la deformación del espacio, es el origen de la inercia y es el origen de la gravedad. Es el origen de las fuerzas de la naturaleza: nuclear fuerte, nuclear débil, electromagnética y gravitatoria. Desde cerca este efecto torsión – frenado da lugar a la fuerza nuclear fuerte, o a la fuerza nuclear débil o a la fuerza electromagnética. Desde lejos este efecto torsión – frenado da lugar a la atracción gravitatoria.

Explica la misma inercia. ¿Por qué la materia tiene tendencia a permanecer en su estado de reposo o movimiento?. Esto es contrario a la fuerza expansiva del Universo, en donde sólo se aprecia la tendencia a la expansión. Pero no es contrario a la materia que es el resultado de la torsión – frenado, a consecuencia de esta torsión – frenado la materia sigue su propio camino y se necesita una fuerza para modificarlo, o sea se necesita una fuerza para vencer a la inercia propia de cada partícula determinada por el efecto torsión – frenado. Se necesita una fuerza para modificar la fuerza de torsión - frenado, o para vencer la inercia, o lo que es lo mismo para vencer a la gravedad.

O sea que este efecto  torsión - frenado explica que el espacio se deforme, explica las cuatro fuerzas de la Naturaleza, conceptualmente unifica estas cuatro fuerzas, hace comprensible el fenómeno de la inercia...

La dimensión vibracional tiene en la interacción una forma fundamental de actuar, y una base de la interacción es también el efecto torsión – frenado. Resultando, por ejemplo, que este efecto es el que determina el colapso de la función onda cuando la deformación consiguiente del campo, ocasionado por la interacción de dos complejos ondulatorios con sendos efectos de torsión - frenado, es suficiente para que dicho colapso se produzca.  

Volvamos al ejemplo del gran ascensor que imaginó Einstein, que cité al principio, ahora hasta podremos saber quién es el duende imaginario que estira al ascensor hacia arriba, y cuál es la fuerza que mantiene a sus habitantes pegados al suelo. El duende imaginario no es otro que la fuerza de expansión vibratoria del Universo, y la fuerza que los atrae hacia el suelo es, por supuesto, el efecto torsión - frenado que igual puede interpretarse como inercia que como gravedad.

Amigo lector, ¿no le parece que este efecto torsión – frenado representa un paso más respecto a la comprensión de la gravedad?. ¿Y también respecto a la comprensión de los fenómenos elementales de la materia y de lo que es la materia, y del porqué de la inercia?. E incluso nos acerca a la comprensión del enigmático colapso de onda.

 

Por Ramon Marquès  23-III-03     

 

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